Psicomotricidad vivenciada

Grupos de psicomotricidad educativa y reeducativa

La psicomotricidad vivenciada o relacional nace en los años 70, de la mano de André Lapierre y Bernard Aucouturier. Es una práctica corporal que permite al niño desarrollarse en todos sus planos (motor, cognitivo, emocional y social) a través del movimiento libre, que se considera el principal motor del verdadero aprendizaje.

El niño se comunica a través del movimiento del cuerpo desde que habita en el vientre de su madre, donde esta comunicación se efectúa en contacto directo con ella.
Cuando un bebé comienza a tener conciencia de que puede actuar a propósito para coger objetos, moverlos, desplazarlos, etc., surge el juego. Es el placer de la acción.
A través de ese juego el niño descubre su cuerpo, que actúa de intermediario entre él y el resto del mundo. Descubre el placer de jugar, primero  interactuando con partes de su cuerpo y después comenzando el desplazamiento, sin ninguna finalidad, sin ninguna expectativa más que el propio placer.
Asimismo, el desarrollo del niño se va elaborando en base a la búsqueda del placer de la comunicación, de la expresión, de la creación, de la acción, la investigación y el descubrimiento.

 

¡Estas clases de psicomotricidad son diferentes a las del cole!

No vamos a hacer circuitos, no vamos a forzar habilidades, no vamos a enseñar nada.

Vamos a propiciar un espacio adaptado a las necesidades del niño para que pueda conectar con su deseo y desarrolle sus habilidades a través del juego libre.

Avanzará en su movimiento, en su desarrollo motor, aprenderá a establecer relaciones, practicará la resolución de conflictos…

 

La psicomotricidad vivenciada es una actividad espontánea en la que el adulto acompañante, el psicomotricista, pone a disposición del niño una serie de materiales y situaciones para conectar con su deseo y favorecer y capacitar su expresión, su creación y su comunicación.
Mediante la observación del juego y partiendo de la espontaneidad del niño, el adulto puede estar a la escucha de sus deseos y motivaciones para proporcionarle los elementos necesarios que le conduzcan al descubrimiento, la manipulación, la búsqueda, etc., de lo que le rodea. La competencia del psicomotricista deberá ajustarse a las producciones del niño mediante la escucha continua, pudiendo, de este modo, ofrecer muestras adecuadas que le permitan evolucionar.
El psicomotricista será el adulto que ofrezca la seguridad suficiente en el niño, para que a través de su aceptación pueda expresarse libremente. Es muy importante que todos los niños y niñas se sientan mirados y escuchados.
Por una parte, tratará de conseguir que el niño viva el placer sensoriomotor, placer que nace de las sensaciones de origen propioceptivo y que le permiten actividades basadas en saltos, equilibrios, balanceos, giros, caídas, etc.
Por otra parte, aceptará sus producciones simbólicas y, si es necesario, las hará evolucionar para desbloquearlas hacia registros aceptados socialmente y así conseguir el restablecimiento de la comunicación.

PSICOMOTRICIDAD VIVENCIADA es permitir al niño ir descubriendo su cuerpo sin prisa, a su ritmo, vivir las sensaciones que las diferentes posturas que va adquiriendo le proporcionan: PLACER, DISPLACER, ANGUSTIA, SATISFACCIÓN, FRUSTRACIÓN, ALEGRÍA, ESFUERZO, ETC. desde la mirada atenta y respetuosa del adulto que se convertirá en figura de seguridad y contención de sus propias vivencias y emociones.

Como adultos acompañantes en este proceso nos toca el papel más difícil: la NO INTERVENCIÓN.

Con un poco de práctica, y de tiempo, esto acabará convirtiéndose en algo natural, y podremos aplicarlo en el resto de actividades que compartimos con nuestros hijos. Así, poco a poco, el niño iniciará la búsqueda personal de su propia IDENTIDAD Y AUTONOMÍA.

Desde esta libertad, el niño aprenderá a tomar decisiones, a seguir su deseo, a tomar las riendas de su juego, a relacionarse con los otros desde el respeto que a él mismo le están brindando los adultos; libre de presiones, comparaciones, juicios ni objetivos a cumplir, y encontrará el PLACER del movimiento y el DESEO y la ALEGRÍA de seguir descubriendo el mundo.

Psicomotricidad vivenciada educativa y reeducativa Maharloka

Las sesiones tendrán una duración de 50 minutos. Los grupos con edades comprendidas hasta los 3 años contarán con una figura de apego dentro de la sala durante el desarrollo de la sesión.

Descubre si esta es la actividad que estabas buscando

Grupos de psicomotricidad

Descubrir el cuerpo a su ritmo, sin prisa, vivir sensaciones, encontrar su identidad y autonomía.

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HORARIOS PROVISIONALES

Miércoles 17 – 17:50 h. 6 a 18 meses (*)

Miércoles 18 – 18:50 h. 1 a 3 años (*)

Miércoles 19 – 19:50 h. 4 a 6 años

 

(*) Los alumnos inscritos en estos grupos necesitan un adulto acompañante dentro de la sala. No se admitirán más acompañantes adultos ni asistir con hermanos que no estén matriculados en la actividad y tengan la edad recomendada