Masaje infantil

En muchas culturas, y desde hace cientos de años, el masaje infantil es una tradición que pasa de generación en generación.

Como experiencia de tacto nutritivo, tiene multitud de beneficios, tanto para los bebés como para los padres y madres, el resto de la familia y la sociedad en su conjunto. Es un momento mágico.

Para el bebé, los beneficios se clasifican en cuatro grandes grupos: interacción, estimulación, alivio y relajación.

Algunos de esos beneficios son:

  • Fomento del vínculo
  • Atención individualizada
  • Mejora del aprendizaje
  • Desarrollo del lenguaje
  • Alivio de gases y cólicos
  • Disminución de dolores y tensiones
  • Mejora de los patrones del sueño
  • Incremento de la flexibilidad
  • Reducción del nivel de estrés
La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y por tanto es de donde recibimos la mayor parte de la información. El tacto es el primer lenguaje, y como tal, debemos cuidarlo al detalle.
 

Tendremos un curso de masaje infantil en la Clínica Nortia, en Fuenlabrada, en horario de tarde los martes 19 y 26 de febrero y 5 y 12 y 19 de marzo, de 17 a 18:30 h.

Cinco semanas consecutivas en los que aprenderemos todos los movimientos de la rutina de masaje infantil y hablaremos de temas como el sueño, el llanto, los cólicos, los estados del comportamiento, las señales del bebé y los reflejos primarios entre otros.

El precio del curso completo son 120 euros. Te llevarás apuntes, artículos interesantes para leer en casa, una muestra de aceite de masaje y la ocasión de compartir con otras familias trucos, vivencias y experiencias en torno a la maternidad.

 

Curso de Masaje Infantil

Este curso constará de 5 sesiones de una hora y media de duración.

Profundizaremos en la técnica del masaje a nuestro bebé y en la importancia del vínculo a través del tacto.

Además, obtendremos apuntes e información sobre temas relacionados con la crianza y el desarrollo infantil.

May Fernández

Educadora de Masaje Infantil por la IAIM

 

El bebé recién nacido, su vínculo con la madre, la mirada, el contacto…

Una vez que descubres la importancia de la conexión, no hay vuelta atrás.