Porque el piel con piel no es sólo para el nacimiento

¿Sabías que de todos los sentidos, el primero en desarrollarse es el del tacto?

Entre la semana 6 y la semana 9 de embarazo, comenzamos a sentir a través de nuestra piel, el órgano más extenso del cuerpo humano.
Teniendo en cuenta esto, es mucho más fácil comprender por qué el bebé recién nacido reclama contacto continuo y siempre quiere estar en brazos. Lleva más de 30 semanas sintiendo continuamente el cuerpo de su madre. No se acostumbra a los brazos, ya viene acostumbrado.

En muchas culturas, el masaje infantil es una tradición que pasa de madres a hijas. Más allá de las técnicas, si hacemos caso a nuestro instinto y nos dejamos llevar, sabemos perfectamente cómo tocar a nuestros bebés.
No hay más que ver ese primer contacto entre madre y bebé. La forma de tocar su cuerpo, esa ligera presión en manos y pies cuando lo alimentamos, esas caricias repetitivas mientras duerme sobre nuestro pecho. Encontramos en cada momento el contacto perfecto y necesario para ir construyendo ese vínculo que nos une para toda la vida.

Vimala McClure diseñó una rutina de masaje basada en movimientos de la técnica hindú, en el masaje sueco, y en los principios de la reflexología y el yoga.
Después de observar durante un voluntariado en un orfanato de la India cómo las mujeres y niñas mayores daban masaje a las pequeñas, puso en práctica lo aprendido con sus propios hijos y comenzó a enseñar a otras madres los movimientos y los beneficios del masaje infantil.
Años después, su trabajo se ha convertido en una asociación a nivel internacional y en miles de familias conectándose con sus bebés a través del tacto nutritivo y el respeto mutuo.

 

Son muchos y variados los beneficios del masaje infantil, tanto para el bebé que lo recibe como para el adulto que lo da.

  • Se produce la liberación de hormonas que facilitan la relajación, mejoran el sueño y permiten a la familia disfrutar sin estrés unos de otros.
  • Ayuda a liberar tensiones, mediante la estimulación física y la tranquilidad del momento.
  • Refuerza el vínculo positivo, ya que aprendemos a dedicarnos un tiempo de gran calidad con presencia y atención plena.
  • Facilita que el bebé pueda aprender a expresar sus sentimientos y emociones ya que el adulto también aprende a observar e interpretar sus señales y la comunicación es mucho más efectiva.

Y sobre todo, para mí el mejor de los beneficios es que aprendemos a encontrar un momento de dedicación exclusiva sin prisas, sin reloj y sin distracciones. Aprendemos a valorar cada caricia, cada mirada, cada avance en su desarrollo. Somos mucho más conscientes de las necesidades del bebé, aumenta nuestra confianza para atenderlas y además, conseguimos que el bebé se sienta seguro para comunicarse con nosotras, algo que pretendemos que dure para siempre, ¿verdad?

A nivel puramente físico, el masaje infantil proporciona un alivio para cólicos, gases y estreñimiento, tonifica la musculatura, fortalece el sistema inmunológico, facilita la integración del esquema corporal, alivia los dolores de la dentición y el crecimiento… ¡Merece la pena!

Descubrí el masaje infantil con el nacimiento de mi tercera hija. Tuve la suerte de asistir a clases en Maharloka, y puedo decir que se creó una relación muy especial entre las dos. No es que con sus hermanos no la hubiera, cada hijo es único, pero sin duda el masaje nos unió de una forma diferente.

Para empezar, y como dice una amiga, el momento del masaje semanal allí en clase era una cita a solas entre las dos, un momento especial, era como obligarme a dedicarnos tiempo. Aunque intentaba darle un masaje diario en casa, a veces es difícil sacar tiempo de nuestra rutina cuando a nuestro alrededor hay tantas cosas por hacer.
Ese momento era nuestro, y hubo días en los que los movimientos del masaje eran el último objetivo. Estaban las miradas, las caricias, el observarnos, escucharnos y querernos sin interrupciones y sin ninguna otra cosa que hacer más que estar juntas.

Por eso, nunca se me fue de la cabeza seguir propagando este conocimiento para que cada vez más familias puedan beneficiarse de algo tan básico y necesario, y a la vez tan complicado a veces.

Después de la formación de la IAIM, han pasado por Maharloka varias familias con sus bebés. Esto es lo que dicen de los cursos:

Me ha gustado que se hayan abordado temas relacionados con la crianza y el respeto hacia los bebés, y que no nos hayamos centrado en el masaje. He aprendido cómo expresa mi bebé si se siente cómoda o no. Me ha encantado poder dedicarle un tiempo único. ¡Ha sido un placer!

Alicia

He aprendido a masajear a mi bebé, a tener un momento de relax. Ahora sé que necesita su tiempo y su espacio. Me ha parecido un curso estupendo.

Bárbara

Lo que más me ha gustado del curso es estar en contacto cn mi bebé y aprender las técnicas del masaje. Me parece muy importante haber dado espacio al diálogo y haber hablado de distintos temas. Me ha gustado mucho también la relajación del inicio de la sesión.

Sara

He aprendido a estar pendiente de las señales de mi bebé, a escucharle y acompañarle. Lo mejor ha sido la posibilidad de encontrar un tiempo y un espacio para establecer una comunicación única con mi bebé que permite un mejor conocimiento entre madre e hijo.

Isabel

Me ha encantado el ambiente tranquilo y acogedor del curso, la cita a solas con mi bebé y ser más consciente de sus señales. He aprendido a identificar lo que le gusta y lo que no, formas de relajarla y cómo pasar un rato tranquilo de calidad juntas. La ronda inicial de preguntas fue muy útil para crear un clima de familiaridad entre todos.

Estrella

Compartir un tiempo con nuestros bebés, tocándonos, acariciándonos, es fundamental. También lo es estar con otras mamás y  compartir experiencias. He aprendido a respetar los tiempos de mi bebé y a reconocer sus gustos y preferencias.

Cristina

 

Os animo a buscar cerca de vuestra casa un curso de masaje para disfrutarlo con vuestro bebé. Encontraréis un espacio donde compartir con otras familias la experiencia del masaje para bebés, reforzar el vínculo que estáis construyendo y mejorar la comunicación.
Y si quieres venir a disfrutarlo con nosotras, os dejo aquí la información del próximo curso.

¡Nos vemos!